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A propósito de la Primera Muestra y Concurso de Cine Nacional: Mejor Dirección de Arte

Dom, 11/30/2025

El director de arte cumple, según el Diccionario de cine, de Eduardo Russo, una función tradicionalmente subvalorada: es el responsable del diseño de los decorados en un filme, y sus funciones a veces se confunden con el diseñador de producción, que tiene funciones más globales, solo existe en películas de gran presupuesto, y también se ocupa de diseñar utilería y vestuario. En tanto especialista encargado de diseñar y generar los espacios, o elegir las localizaciones y acondicionarlas a las exigencias de la historia, el director de arte manifiesta en su trabajo conocimientos de diseño, plástica, arquitectura y escenografía, sobre todo en los interiores, porque cuando se filma en exteriores su trabajo suele parecer invisible. Resultado de la creciente consideración de la dirección de arte, dentro de la historia general del cine cubano, ha sido la edición reciente de dos libros con esta temática: Memorias de un director de arte (2016), de Pedro García Espinosa, y La verdad de lo invisible. Vivencias de un director de arte (2017), de Luis Lacosta, quien definió su oficio no solo como el encargado de remodelar locaciones seleccionadas de acuerdo con las exigencias del argumento, en estrecha colaboración con el director, el fotógrafo y diseñador de vestuario, sino que contribuye a crear la atmósfera visual del filme. En cuanto al cine del ICAIC, entre los mejores directores de arte se cuenta Derubín Jácome, no solo por haberle dado forma concreta y visual al mundo teatral de principios de siglo XX en La bella del Alhambra, sino también gracias a su capacidad para verificar, en vestuario y escenografía, la transición de la Isla desde los años treinta a los cincuenta en Un hombre de éxito. También sobresalen los nombres de Pedro García Espinosa quien trabajó no solo con el Humberto Solás de Lucía, Cecilia, y en el minimalismo interior de Amada (las tres de Humberto Solás) sino también en las más épicas e historicistas Los días del agua, de Manuel Octavio Gómez, y Una pelea cubana contra los demonios, de Tomás Gutiérrez Alea. Guillermo Mediavilla aportó dos de las más distinguidas direccion de arte del cine cubano por la creación de ese mundo falso y claustrofóbico en Papeles secundarios, seguida de inmediato por El siglo de las luces, en la cual Mediavilla trabajó junto con Calixto Manzanares, Gerard Roger y Boris Komajakov, tal y como se esperaba de una superproducción creada en colaboración entre Cuba, Francia y Rusia. También ha sido exaltado por los críticos el trabajo de los siguientes directores de arte, o escenógrafos: José Manuel Villa por Los sobrevivientes y Cecilia (junto con Pedro García Espinosa y Enrique Tamarit); Carlos Arditti por La última cena, uno de los ejemplos consumados de creación escenográfica mínima y casi toda en interiores o en estudio; Julio Matilla, acreditado como decorador y diseñador de vestuario en Memorias del subdesarrollo, y Calixto Manzanares con Clandestinos. Debe acotarse que los directores de arte mencionados en los anteriores párrafos fueron acreditados regularmente solo como escenógrafos, pues el vestuario y el maquillaje quedaban a cargo de otros especialistas, tal y como ocurre, por ejemplo, con García Espinosa, acreditado solo como escenógrafo en Lucía, mientras que el vestuario del filme corrió a cargo de María Elena Molinet. En los años noventa y posteriores sobresale el trabajo de Erick Grass para Fernando Pérez, sobre todo en Madrigal (cuya dirección de arte es fundamental para contar una historia que se bifurca en dos ambientes completamente distintos) y en esos murales detallados de La Habana contemporánea que son Los dioses rotos y Conducta, sin olvidar la monumentalidad de José Martí, el ojo del canario. Entre las más recientes y destacadas direcciones de arte del cine cubano se cuentan las de Onelio Larralde por Madagascar; Vivian del Valle en La edad de la peseta; Fernando O´Reilly por Fresa y chocolate y Raúl Oliva para La vida es silbar. Ya más cercano al cine independiente, está Alexis Álvarez y su creación para Espejuelos oscuros, Insumisas, La mujer salvaje y El regresado.