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Para todos los gustos: Cine indio del siglo XXI

Mié, 09/17/2025

Amplio abanico de géneros, y una muestra que derrocha música, belleza, colorido y luz, propone la amplia muestra de cine indio (16 largometrajes de ficción) que se exhiben en varios cines de la capital: Charles Chaplin, Riviera e Infanta. Es preciso aclarar que, como en todas las industrias de cine que en el mudo han sido, la india se engrana y fortalece a partir del cine de género, el sistema de estrellas que se vincula a cada modalidad, y a la fabricación en serie de modelos siempre aceptados por el espectador. La presente muestra es ejemplo de la variedad genérica sobre la cual crece y se desarrolla el cine de aquel país.

De la primera década del siglo que atravesamos, provienen solo dos títulos, porque la mayor parte son de la segunda e incluso de la tercera. Filme del género criminal, realista e inspirade en hechos reales es Sehar (2005) mientras que la romántica Jab We met o Cuando nos encontramos (2007) no solo figuró entre los títulos más taquilleros del país en sus momento, sino que también ha mantenido un estatus como filme de culto a lo largo del tiempo.

Fuerte compomente del melodrama con protagonista femenina, ostentan English Vinglish (2012), Queen (2014) y Bareilly ki Barfi (2017). Realizada y escrita por la realizadora Gauri Shinde, la dramedia English Vinglish presenta a una mujer de mediana edad, casada, que no sabe inglés pero decide aprenderlo para liberarse de las burlas y humillaciones de la gente que la rodea, incluida su propia familia.

En similar registro de la dramedia, o del melodrama ligero de fondo humanista se inserta Queen, que ha sido catalogada como una de las mejores películas indias del siglo XXI y describe el proceso de confianza en sí misma, y autoestima, desplegado por una tímida joven de Delhi cuando su prometido cancela la boda, y no obstante, ella decide partir sola a  vivir su luna de miel por Europa.

Y en los terrenos de la comedia romántica, un género amado por los espectadores indios, y del mundo entero, incursiona Bareilly ki Barfi o El postre de Bareilly (2017) que se basa en la novela de Nicolas Barreau The Ingredients of Love, y habla sobre una muchacha campesina de espíritu libre que debe elegir dentre dos hombres que compiten por su amor, un escritor medio egoísta y un vendedor inocente que interpreta Rajkummar Rao, elegido como el mejor actor secundario en la edición número 63 de los Filmfare Awards, donde el filme recibió ocho nominaciones y ganó también el premio al mejor director para Iyer Tiwari. Cerca de las comedia romántica se sitúa también Tanu weds Manu return (2015) sobre un triángulo entre Manu, el protagonista, su esposa, y una doble de ella que aparece súbitamente.

Desde siempre fue inmensamente popular en el cine indio el género del biopic, y aparecen varios en este encuentro con el cine indio. Los múltiples obstáculos, presiones y prejuicios que enfrenta una mujer para transformarse en boxeadora profesional son relatados en Mary Kom (2014) que se inspira en la historia de la deportista cuyo triunfo en el Campeonato Mundial de Boxeo, de Ningbo, del año 2008, resultó una alegría para los aficionados indios.

Tambiémn figura en la Muestra una superproducción que tuvo la suerte de convertirse en un exitazo de taquilla Bhaag Milkha Bhaag o Corre, Milkha, corre (2013) es la biografía del velocista Milkha Singh, que retrata sus traumas desde el momento histórico de la división ´de la India y Pakistán,  hasta que se convierte en uno de los atletas más grandes del país, conocido como el Flying Sikh.

Y a juzgar por la insistencia en el género biográfico-deportivo, este parece ser uno de los principales subgéneros en un producción industrial enorme, necesitada del éxito millonario en taquilla para continuar produciendo filmes del gusto mayoritario. Protagonizada y producida por el célebre Aamir Khan, figura prominente del cine nacional desde los años setenta, Dangal o Lucha libre (2016) la historia del luchador Mahavir Singh Phogat quien entrenó a sus hijas Geeta y Babita para que se convirtieran en luchadoras de talla mundial, y así desafió las normas de género en la India rural. En la edición número 62 de los Filmfare Awards, Dangal fue elegido el mejor filme, el que ostentaba la mejor dirección (Nitesh Tiwari) y la mejor actuación masculina (Aamir Khan).

Igualmente se inspiran en historias sacadas de la realidad Manjhi o El hombre de la montaña (2015) y Bajirao Mastani (2015) un romance de corte épico con una visualidad realmente opulenta sobre el apasionado romance entre un guerrero  y una princesa musulmana, que se enfretan a la oposición social, en medio de las intrigas políticas de las cortes en la India del siglo XVIII. En similar corte histórico-entra Tanhaji: El guerrero olvidado (2020) sobre un guerrero maratha que lucha por recuperar un fuerte estratégico de los mogoles, y en la batalla despliega, como es típico en estos filmes, valentía, patriotismo y espíritu de sacrificio.

También tiene que ver con la historia nacional RRR (2022). Para escribir sobre ella me remito a una crítica que escribí hace un par de años para recomendar esta superproducción, la más cara entre las muchas realizadas en India. En su barroca narración, el filme incorpora códigos inherentes al cine fantástico, y de acción y aventuras, y convierte en superhéroes a dos personajes reales, líderes de la independencia india: Komaram Bheem, un líder tribal que luchó por la liberación del estado de Hyderabad, y Alluri Sitarama Raju, que encabezó la guerra contra los británicos en el estado de Andhra Pradesh.

“RRR desdeñó todo realismo con tal de lograr un relato henchido de peripecias sugestivas, y de convertir a ambos líderes en fantásticos superhéroes, capaces de abatir a mano limpia al más feroz de los tigres, o de detener una moto en plena marcha. Porque ambos protagonistas, Ram Charam y N. T. Rama Rao Jr, debieron someterse a un programa de entrenamiento intensivo para lograr la apariencia requerida por los espectadores que adoran a estrellas como Vin Diesel o Dwayne Johnson”.

“Para llevar a la pantalla este espectáculo total, de frenética energía, se elude conscientemente toda ambigüedad en el diseño de los personajes, y se minimiza todo matiz verista o sombrío en el relato de las biografías de tales personajes históricos. Más bien, se suspende por completo toda incredulidad del espectador para potenciar los tópicos del cine de aventuras: amistad, fidelidad y pundonor entre los héroes, y por supuesto, está el festín de efectos digitales en función de recrear visualmente acciones espectaculares, incluida la irrupción en el argumento de la canción Naatu Naatu, que disfrutó de universal popularidad, con el Oscar incluido”.

Es importante mencionar, al menos de paso, títulos como el thriller Papanasam (2015) sobre un padre que intenta proteger a su familia después de verse involuntariamente implicados en un crimen; el drama judicial Rustom (2016) basado también en hechos reales, y la combinación de cine romántico y drama social que provee Shadi Main (2017). Un aspirante a funcionario es plantado el día de su boda, solo para reencontrarse años después bajo tensas circunstancias profesionales, combinando romance con temas sociales.