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Mijaín, más allá de la leyenda
Últimamente se percibe cierto "boom" en el panorama cinematográfico cubano respecto a la presencia del deporte, o quizá habría que hablar mejor de un " revival”, como quiera que esa prioritaria manifestación de la cultura tan arraigada en el pueblo cubano ha encontrado de siempre un lugar privilegiado en nuestra pantalla.
Pero se aprecia cuando Marilyn Solaya focaliza el equipo de boxeo femenino en su aplaudido Stress, en el " work in progress" Teófilo, de Alejandro Gil en torno al mítico rey del cuadrilátero, o en la restauración de Capablanca (1986, Manuel Herrera ) sobre el astro del ajedrez.
Y también cuando el realizador, guionista y productor Rolando Almirante (Un lugar llamado Guantánamo; Miguel Barnet, un animal de sueños; Poética gráfica insular...) en codirección con Ángel Alderete y Héctor Villar, se acerca al pentacampión mundial de lucha grecorromana, ya retirado, Mijaín López Núñez para una coproducción entre el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos y el colectivo de creación audiovisual independiente D’ Alma Films, mención en la más reciente edición del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano.
Con el matiz de que en puridad, la 'no ficción' dista de ser un " filme deportivo " al uso: Mijaín " excava" más adentro, profundiza en el ser humano que encierra el mito, en el entorno socio- familiar de quien es también hijo, padre, amigo, y alguien con responsabilidades políticas al fungir como diputado de la Asamblea Nacional.
Mijaín acompaña al invicto luchador cuando se preparaba para enfrentar el mayor desafío de su exitosa carrera: conquistar la quinta medalla de oro olímpica en las Olimpiadas de París 2024.
Entre el rigor del entrenamiento, las emociones del equipo y los recuerdos de su natal Herradura o la esencial Ciénaga de Zapata (terruño del imprescindible Raúl Trujillo, su entrenador y todo un hermano ), transcurre el filme, que alterna los espacios con inteligente montaje ( José Lemuel González) así como equilibrio en los tiempos y su significación dentro de la hazaña y la trayectoria.
No hay desmesura en la reproducción y duración de los combates , e incluso, fiel a la vocación más ontológica que puramente deportiva del texto fílmico, en estos se rastrea más la huella en los espectadores que siguen paso a paso, con emoción y admiración cada detalle de las competencias que aprecian desde la pantalla grande del cine Yara , mediante un televisor en la casa materna inundada de leales y cómplices vecinos o en quienes tuvieron la suerte de presenciar el evento in situ, en vivo y en directo.
Hablando de esto, es la madre del deportista (afectuosamente conocida como Mamita) una figura clave en el relato: su espontaneidad, la confianza y admiración que le inspira este hijo (de entre los tres que tuvo), el carisma de su personalidad, llenan el metraje, algo que Almirante y su equipo supieron explotar con admirable tacto y sensibilidad.
Así, el entrenador personal, y otros miembros del team cercano al deportista (médico, sicóloga...) participan con esenciales testimonios que van conformando un retrato desde la imagen y la historia según va develando la cámara.
Sin olvidar, por supuesto al protagonista, quien desde la humildad y la sencillez que le caracterizan ofrece sus propias vivencias y criterios.
El documental se enriquece con una fotografía ( Alderete) que, como es habitual en el destacado artista del lente, evade las tentaciones " turísticas" para centrarse en los contrastes, en la focalización de texturas complementarias de la plataforma ideostética que sustenta el filme, fortalecido desde la escritura previa por la exhaustiva investigación del también asistente de los directores , Camilo García López- Trigo, y por la música original de Yassel Muñoz, expresiva y sugerente , además insertada con cuidado para no saturar en lo absoluto el discurso cinematográfico.
Mijaín, resumiendo, es otra medalla en la lidia victoriosa del más reciente cine cubano, y un homenaje no sólo a la figura que lo centraliza sino a toda la amplia nómina de hombres y mujeres que han enaltecido la brillante historia del deporte cubano.