NOTICIA
Corales en un mar cinematográfico
Finalizada la 46 edición del Festival habanero, se impone como siempre la relación entre deberes y haberes.
Es cierto que, en medio de las dificultades de todos conocidas, hubo situaciones que impidieron el fluir de un evento con tal dinámica: apagones, retrasos y los " gajes del oficio" hasta del primer mundo: películas que no llegan, no abren, etc.
También, como resultado de ello, alteraciones de la programación que, gracias a la pericia y dedicación de los expertos en este rubro, lograban tarde o temprano ajustarse y recolocar los títulos afectados.
De modo que jornadas teóricas, conferencias de prensa y lo principal: filmes en pantalla lograron pese a todo llegar a buen puerto.
Y valga la metáfora marina para entrar en otro terreno: los premios ...los famosos "corales".
RESULTADOS SATISFACTORIOS
Ha habido años donde los "números finales" no han " cuadrado" con los votos del público y la crítica, pero este - insatisfacciones personales a un lado, que nunca faltan- los pronunciamientos de los distintos jurados se ajustaron bastante a lo esperado.
En el caso de quien escribe, perteneciente a un colateral (Productora Caminos del Centro " Martin L. King”) tuve la satisfacción de apreciar una coincidencia absoluta entre nuestros premios con dos de los corales " oficiales".
Me refiero a " Un poeta" (Colombia, largos de ficción) que fue el Primer Coral e " Irrupto" (Cuba, cortos animados) que se llevó el premio en esa categoría y constituyó nuestra mención.
Coproducción entre Colombia/Alemania/Suecia dirigida por Simón Mesa Soto, sigue a Oscar Restrepo , un poeta que rechaza hacer otra cosa que dedicarse a la escritura, pero es un perdedor , fracasado en todo y poco respetado por las autoridades literarias y la familia; ejerce como maestro y su descubrimiento de una joven procedente de una familia pobre y disfuncional que sin embargo muestra grandes aptitudes para la poesía le acarrea nuevas complicaciones en su trabajo y su vida.
Filme muy bien escrito y llevado con esmero a la pantalla -con una correspondencia admirable entre la deliberada precariedad morfológica ( 16 milímetros, cámara en mano) y los conceptos y reflexiones que maneja -, discursa con sensibilidad e inteligencia en torno a la literatura, las diferencias sociales, la falsedad y ridiculez de programas televisivos y los valores humanos o las trastiendas que ocultan muchas personas e instituciones culturales vinculados a estos mundos.
La brillante actuación del protagonista ( Ubeimar Ríos ) le granjeó el indiscutible Coral masculino.
En " Raptus" ( Ivette Àvila ) nuestra coterránea, experimentada y premiada realizadora de animados, ensaya esta vez el documental, género no muy explotado, al menos entre nosotros en los cauces de la animación donde ella ha demostrado más de una vez no solo dominio sino imaginación creadora.
En esta ocasión, la dúctil plastilina se pone en función de un conmovedor testimonio sobre violencia de género en la propia voz in off de la víctima, uniendo pericia técnica con solidez idéica.
El premio de ópera prima recayó en "La misteriosa mirada del flamenco" (Chile/ Francia; Diego Céspedes).
A principios de los años 80 en el desierto de Acatama, una comunidad de travestis que actúa en un rudimentario cabaret sostiene relaciones con los mineros del lugar; allí , uno de ellos , de hija adolescente, se enfrenta a la muerte , que deriva en la solidaridad de sus compañeros y la adaptación de la niña a un ambiente contradictorio y turbio.
Con eficaz manejo del “realismo mágico” y el trhiller, el filme presenta una historia tan sencilla como empática y humana, notablemente narrada e Interpretada.
El Coral de documental para "El príncipe de Namawa", de la argentina Clarisa Navas en coproducción con otros países de la región, sigue a un niño de nueve años que se desenvuelve con desenfado y naturalidad en un mercado general de una región fronteriza donde el guaraní se mezcla con el español.
El seguimiento dura...! diez años!, hasta la juventud del protaonista y ocupó en el filme 212 minutos. Ese quizá sea su defecto: le falta evidentemente síntesis y le sobra metraje, pero gana en expresividad y sensibilidad, uniendo recursos muy elementales - a veces la grabación es desde un celular o solo audios - a una contundente " coming of age" que inserta con esmero micro historia personal a la macro contextual y socio económica.
Ni cabe duda: el Festival nos trajo ( y premió) en esta edición 46, lo mejor del cine en la región.
Felicidades a quienes lo hicieron posible.
( Sobre otros corales como " El agente secreto " ( Brasil)- también gran triunfador , con varios lauros-, " Belén" ( Argentina) y " En el camino" ( México) nos referimos en anteriores publicaciones de Cubacine y pueden localizarse siguiendo los links:
https://www.cubacine.icaic.cu/es/articulo/belen-o-un-renacimiento-femenino
https://www.cubacine.icaic.cu/es/articulo/desde-brasil-llega-el-nuevo-cine-negro
https://www.cubacine.icaic.cu/es/articulo/desencuentros-en-el-camino.)